Dia campestre....pero de los de verdad
Vamos de los de nevera de toda la vida, tortilla de patatas y merendero. Nos falto el típico mantel de cuadros para poner encima de la mesa de madera. Que conste que porque encontramos un lugar con banquitos y mesa pero nosotros ibamos equipados hasta el mas minimo detalle con mesa plegable y 4 taburetes, vamos como hacian nuestros padres antaño.
Estuvimos en El Escorial, a los pies del Monte Abantos en un lugar donde apenas nos cruzmos con 4 o 5 familias, todas ellas de paso y en un lugar en el que alrededor nuestro solo había plantas, árboles, bichos y mosquitos. Una gozada para nosotros que estabamos tranquilos y para las niñas porque hicieran lo que hicieran no molestaban a nadie. Como siempre en este tipo de escapadas, quienes mas disfrutan son los niños, y de rebote los padres. Ademas fuimos con unos amigos y sus hijas (las mejores amigas de mis niñas) y os podeis imaginar....
Cuando yo era pequeña recuerdo con mucho cariño las escapadas al campo con mis padres y mis hermanas. cuando llegaba el fin de semana y veia a mi madre sacar la nevera (si, la misma que ahora yo llevo con mis hijas) recuerdo que me embargaba una felicidad que aun hoy recuerdo como si fuera ayer mismo.Y justo este sentiemiento es el que yo quiero que mis hijas tengan cuando crezcan.... ¿lo conseguiré?...el tiempo dirá....
