La felicidad tiene nombre
Y perdonarme que hoy me ponga filosófica y un poco "ñoña" pero al ver las fotos de este fin de semana y ver a mis dos tesoros con la sonrisa pegada en la boca, no puedo sino pensar que la felicidad tiene nombre y se llama "Ruth y Maia".
Todos los padres tenemos siempre millones de dudas y es que sabemos que educar a los niños no es tarea fácil (ahora es cuando entendemos más a nuestros padres, lo que quiere decir tambien que nos hacemos mayores). La teoría es fácil, hay millones de libros en el mercado que te dictan cómo educar a los niños para que no sean pequeños dictadores, pero luego la práctica....cuan diferente es la puesta en práctica de todo lo leido. Y cuando ya nos parece difícil educar a un hijo ¿que ocurre cuando decides liarte la manta a la cabeza y tener otro? Y además seguido!!!. Pues a todos los problemas conocidos se le suman los temidos CELOS. Yo no sé si las estaremos educando bien o mal (bien...espero), si las estaremos dando demasiados caprichos o si las estaremos inculcando buenos principios, pero lo que si tenemos claro es que estamos consiguiendo que ellas dos se quieran con locura, como dice Ruth, se echen de menos, quieran estar juntas, jugar juntas, vestirse juntas, bañarse juntas, comer juntas.... (y pelearse juntas, jajaja)
Y es que viendo estas fotos, nos da un poco igual el resto, ver sus caras al jugar juntas es algo que, aunque suene a topicazo, no tiene precio.
